¡Ay, Calavera sonriente
de amaranto y chocolate
pelabas los cacahuates
como pelando los dientes…
Eres pasado y presente
tienes textura y color.
es tan dulce tu sabor
(¿sera tan dulce la muerte?)
que me muero por morderte
aunque mordaz sea tu humor
Un viento arrastra el rumor
de las hojas del amate:
es la música que en Seattle
es semilla, canto y flor.
Calavera tu candor
-de Coast Ranges al Suchiate-
entreteje en un petate
vida y muerte; arte y amor
alimenta el corazón
de una tradición que late.
-Efrain Tzuda |